Nuestra Historia
Roca de la Eternidad se estableció en 1992 con aproximadamente 16 miembros y está afiliada al concilio de las Asambleas de Dios.
Nuestros Inicios
Fue creada con una clara y sincera visión. Nosotros comenzamos buscando una profunda y significativa relación con Dios, tanto espiritual como en crecimiento numérico. Después de ese Servicio Inaugural en 1992 en la Sala de la Familia Lazo, buscamos un sitio más grande y nos congregamos en el sótano de este edificio. En este sótano se realizó el Segundo Servicio de la Iglesia, fue un periodo realmente corto, porque como se ve en la foto este salón no contaba con la infraestructura necesaria para una congregación (baños, espacio, etc), pero la necesidad y el deseo de adorar a Dios eran más grandes y nuestra búsqueda continua.
Nuestro Nuevo Templo
Luego rentamos el templo de una congregación Presbiteriana, localizado en la 3722 41 St Avenue, Cottage City, Maryland. Diez años (10) más tarde, en 2002 nos convertimos en propietarios del templo. Adicionalmente, con el fin de ampliar nuestros servicios y los ministerios se adquirió una nueva propiedad frente al templo (3721 41 St Avenue). En este inmueble funcionaban las oficinas de la Iglesia, salones de clases y el instituto bíblico. El Nuevo Templo se adquirió el 2 de diciembre del año 2005 y se realizaron dos servicios evangelísticos dominicales hasta el año 2008.
Presente
Los jueves tenemos Escuela de Líderes a las 8:00 pm, en la que se preparan a los presentes y futuros líderes de la congregación del Ministerio de Jóvenes. Nos hemos convertido en una congregación multicultural, la cual cuenta con más de veinte (20) nacionalidades de los Estados Unidos, del Caribe, Africa, Centro y Sur América.
Ahora
Iglesia Roca de la Eternidad sirve de apoyo a embajadas y agencias de gobierno de Centro y Sur América en actividades y/ó servicios especiales para nuestra comunidad, por ejemplo: llenar formularios, TPS, etc. La iglesia trata de servir a la comunidad no tan solo en sus necesidades espirituales, sino también como eslabón en las necesidades seculares de la congregación.
!Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo!